Nació en 1957 en Qazin, Irán; Vive y trabaja en Nueva York dónde es la codirectora de Storefront for Art & Architecture in Soho. "Durante los últimos años, Shirin Neshat ha estado explorando y construyendo imágenes de mujeres dentro de la sociedad islámica revolucionaria. Comprometida en una interrogación crítica de su papel en una cultura orientada y regulada por y para hombres, ha estado creando fotografías que presentan la situación paradójica de mujeres fuertes y orgullosas, participando en el proceso revolucionario y deseando ir a la guerra con cañones y rifles sobre sus negros chales, y, aún así, soportando las leyes del harén. Compasando un discurso autocrítico sobre su propia sociedad y cultura, atrae a su trabajo fotográfico cuestiones relativas a la feminidad y la violencia, el martirio y el terrorismo, la sumisión y el orgullo, luchando por descubrir las complejidades psicológicas y emocionales que se esconden detrás del velo de las mujeres islámicas". Extraído de: "Exploring the Secrets of the Veil", cover image and interview by Kate Bobby, en: New Directions For Women "El trabajo de Shirin Neshat no sólo es crítico del papel ambivalente y paradójico de la mujer en el Irán de hoy en día sinó que sus fotografías también confrontan y niegan las imágenes coloniales de la mujer islámica como posesión exótica, objeto erótico y criatura sumisa, imagen que prevalece en las ficciones occidentales, muy configuradas aún por las distorsiones tradicionales remarcadas desde Delacroix y Matisse hasta las bien conocidas falsificaciónes y hostilidades de los medios de comunicación occidentales". Extraído de: "Shirin Neshat's Islamic Women", Entrevista de Octavio Zaya, en: Purple Prose, 7/1994. No ha estado suficientemente subrayado el hecho que, mientras que del interminable conflicto Irán-Irak conocemos una cantidad enorme de reportajes, documentales, artículos, documentales televisivos, todos orientados a considerar la locura religiosa de esta guerra, no han llegado ninguna, o casi ninguna de las voces internas, aquellas del lado de allá de la barricada, grabadas con su propia espontaneidad, sin hacerlas pasar primero a través de la lógica y la interpretación occidental. Neshat no es una artista visual, no en primer lugar, al menos. El suyo es un empeño social, no crítico, como algunos han afirmado forzadamente. En obras como "Mujeres de Allah", "Lealtad", "En busca del martirio", "Cara a cara con Dios", "Todos los demonios huyen", "Paz en el paraíso", la transcripción del fundamentalismo en cuanto a realismo puro, sin ninguna clase de oblicuidad, es extrañamente contemporánea al medio mecánico de reproducción del objeto como es la fotografía. De aquí viene que la representación de estas diversas formas de la palabra, dirigidas en el sentido de la propaganda y de cualquier modo no estilizadas, constituyen una tentativa de re-creación por parte de la artista, de los símbolos: el chal, el fusil, la espada, que son los más adaptados para evocar el sistema ideológico. Pero nosotros no podemos obviar la regresión general de ciertos países islámicos, Pakistán o Irán, que han puesto directamente en vigor el Código Penal del medioevo. Evidentemente una sociedad completamente liberal no tendría necesidad del fundamentalismo ni del fanatismo. Hoy no es tanto la fe religiosa en cuanto a las costumbres como el concepto mismo que se forma de la sociedad que siempre acaba con el pesar. Este aspecto ha estado maravillosamente descrito por una mujer, Ruth Benedict, la famosa antropóloga americana , en su libro que ya es todo un clásico: "el crisantemo y la espada". Ruth ha basado su investigación sobre Japón, pero el discurso es válido también para otros paises. Según ella, existen dos especies de obligaciones, la obligación del pecado que en nuestros días está casi desaparecida, y la obligación de la vergüenza, que en lugar de perversa, nace en el individuo en cuanto este siente que no corresponde al tipo ideal de la sociedad. Benedict demuestra que nosotros creíamos haber ganado en libertad sustrayéndonos a la noción religiosa del pecado, sin embargo esta noción ha quedado sustituida por otra, aquella de representar exactamente la norma; según Freud, Marx, o incluso es este caso, según el ayatollah. El fanatismo se vuelve entonces, por "lo anormal", un refugio, un mundo que lo acoge y lo sostiene. Lejos de tomar posición a favor o en contra de la ideología revolucionaria del Islam, Shirin Neshat utiliza unos ciertos estereotipos como puro expediente estético, sintiéndose al mismo tiempo extraña a cualquier apología de la imagen en clave occidental. Sus obras están fuertemente caracterizadas por la cultura del país nativo y esto no puede más que contrastar singularmente con la experiencia americana en la que la sociedad es una inmensa masa informe en la que todo cambia continuamente. Sólo una de las causas del eterno malentendido entre dos civilizaciones que tienen exigencias del todo diversas. MAYA PACIFICO          Muy emocionante es "Cara a cara con Dios", una vídeo proyección de Shirin Neshat al final de un negro y oscuro túnel en el cual el chal negro lo oscurece todo excepto las manos, la cara y los pies, mientras ella recita oraciones islámicas- entonces levanta una pistola y dispara, con un sonido estremecedor, al espectador. Art in the Anchorage `96, June 21-Aug. 25, at Cadman Plaza West in Brooklyn. Robert Mahoney es un crítico de arte. "La caligrafía también figura en las grandes fotos en blanco y negro de Shirin Neshat en la galería de Annina Nosei. Una feminista iraní que vive en Nueva York. Neshat escribe a pluma elegantemente, poesía radical Árabe y diseños florales ornamentales en sus imágenes fotográficas, que actualmente son tomadas por su marido Kyong Park (y, otras veces por Larry Barns). Una de mis favoritas muestra a la artista completamente cubierta por los sombríos pliegues de su negro chal, mientras su joven hijo se mantiene en pié a su lado, desnudo, cubierto (en la foto) con lo que parece un ornado tatuaje modelo paisley. Interpreto la desnudez de su hijo como un símbolo de su mayor libertad en la sociedad iraní contemporánea, en dónde él como hombre, podrá disfrutar de unos cuantos más derechos que su madre. Hay una extraña belleza en la intachable escritura Árabe (¿o es Persa?)inscrita y garabateada sobre la mayoría de la piel en los retratos de Neshat. Yo echo de menos tal ornamento escritural en el arte contemporáneo, aunque tuvo algún efecto en los graffitis de los 80. Las imágenes figurativas estaban originariamente prohibidas bajo la ley musulmana, por ello la caligrafía de izquierda a derecha desarrolló un rasgo ornamental que nunca fue alcanzado en occidente. Recuerdo también los diseños de Henna seca en las caras y manos de las mujeres africanas, que pueden representar tanto expresiones individuales como símbolos de esclavitud.  Las fotos de Neshat son curiosamente cinemáticas, y quizás porque las imágenes politizadas están tan cargadas con texto, me recuerdan a los principios de Godard, como cuando la silueta de una mujer, por ejemplo es yuxtapuesta sobre la cara de un hombre, su cara literalmente cubierta con algúna clase de polémica árabe. Neshat hace trabajo enigmático con un curioso sabor (por alguna extraña razón olía a curry cuando caminaba en torno a la galería). Elijo la visión estética del trabajo, en parte porque es bastante duro absorber tal cantidad de textos en una sola vez ( algunos, por el poeta Fourugh Farokhzad, están traducidos, pero una gran parte no) o descifrar demasiada alegoría política en un solo sitio, pero la obra, obviamente puede ser vista en muchos niveles, y así debe ser". PETER VON ZIEGESAR es escritor y director de cine y vive en Nueva York.  Zona primaria: pensamiento circular
Fecha de modificaci�n: 22/12/2005 18:31 Fecha de creaci�n: 04/12/2005 03:31 Compilador: Celia Gradín |


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