Pensamiento cíclico. Después de mucho navegar, nos comenzamos a encontrar con ciclos y con el ritmo. La teoría del caos y los fractales. La autoorganización interna de todo aquello que es natural. Los extremos infinitos se acercan, los polos opuestos se atraen, los extremos se tocan y recorremos los mismos espacios nuevamente, con una nueva visión. Los grados de libertad han aumentado: podemos movernos en una dirección o en la contraria, pero siempre llegaremos al mismo sitio. Los ritmos aparecen, los enlaces se hacen mayores. Se mantienen los clusters cercanos y el sólido se ha transformado en líquido. Aún existen los compromisos, las relaciones cercanas. Los hombres comienzan a ver que existe algo más allá de sí mismos (es el nacimiento de la fe). La sociedad líquida, en la cual la comunicación es posible entre cualquiera de sus elementos siempre que siga el fluir de los mecanismos sociales, da lugar a todas las metáforas concernientes a la estructura líquida de la materia. La polaridad se mueve ahora, después de haber admitido el arte como ciencia, en el descubrimiento de que existen ciencias que son artes y viceversa. La polaridad Oriente-Occidente comienza a ponerse de manifiesto y a interactuar. Comienzan los errores de redundancia cíclica y hay unos cuantos archivos que se han corrompido. Aún así, el camino, en círculo se hace líquido y se desparrama en la exploración. Se explora de manera dinámica, los grados de libertad son mayores, los clusters se "enlazan" entre sí con enlaces muy débiles, que los mantienen en su estado líquido, siempre flexible, adaptable. Aborda los puntos de contacto entre arte, ciencia y hombre en su vertiente más práctica, se contrapone el binomio arte-ciencia respecto a la concepción oriental y occidental, y se investiga sobre conocimientos transversales como arquetipos colectivos y otras prácticas de mestizaje cultural.
Fecha de modificaci�n: 17/09/2006 22:10 |


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