"El oficio de la publicidad está ya tan cercano a la perfección, que va a ser difícil mejorarlo" (Samuel Johnson, 1759)
Tentacular, sofocante, opresiva, la publicidad no cesa de extender sus campos de intervención. Recientemente ha conquistado nuevos territorios --en particular los de la galaxia Internet. La cifra del negocio publicitario en la Red el pasado año, por ejemplo en Francia (y antes de la actual crisis), superó los 25 millardos de pesetas, rebasando la suma de la facturación publicitaria de todos los cines del país. Bajo la forma de un discreto padrinazgo, su campo de penetración ya casi no conoce límites. A través de ese medio, casi clandestino, ha conseguido meterse en estos últimos años, en el arte, la cultura, la ciencia, la educación e incluso la religión.
Link: www.sector3.net/portal1/art_ramonet2.asp#arribaFecha de consulta: 18/12/2005
Fecha de modificaci�n: 18/12/2005 04:23