La obra maestra de Robert Burton es un trabajo médico-ensayístico de primera línea que se imprimió en 1621 y en cuyo rótulo están las ideas de disección y de clasificación tan características del momento: en diversos títulos de entonces aparecen los giros «anatomía de los ingenios», «anatomía de la pobreza», incluso Anatomía del mundo.
Tras la brillante introducción («Un nuevo Demócrito al lector»), Burton, reputado conocedor de toda la trama melancólica, la antigua o la neogalénica, habla explícitamente aquí, de las causas de la tristeza: la naturaleza, los astros, la vejez, la herencia, la dieta, las evacuaciones, el sueño y la vigilia, todas las pasiones y turbaciones de la mente -imaginación, ira, juego, erudición-, la mala educación («los niños se descorazonan e intimidan de tal modo que nunca después tienen valor... ni se complacen con nada»).
Asimismo, en la tercera sección recorre todos los síntomas de la melancolía, en el cuerpo o en la mente, para concluir con una breve valoración de los pronósticos de ese mal que había avanzado de modo notable en su época hasta convertirse casi en una melodía reiterativa. Por supuesto que Burton, además de todo el entramado clásico y medieval de esta discusión inveterada, se hace eco de los tratados específicos más recientes, de Laurens, Bright, o del propio Ferrand (su Melancolía erótica); de las contribuciones médicas (o naturalistas) españolas, como las de Cristóbal de Vega o Luis Mercado (tan reconocidos en la Europa barroca), y extranjeras: Paracelso, Fuchs, Platter, Gesner, Porta, Aldrovandi o muchos otros más.
Link: herreros.com.ar/melanco/burton.htmFecha de consulta: 23/11/2005
Fecha de modificaci�n: 23/11/2005 14:02