EL AGUA
El abismo, el agua. Hay una fuerza profundamente escondida dentro de una apariencia de pasividad, de fluidez y de flujo constante que nos acercan a la naturaleza del ritmo. Como las olas del océano en su continuo vaivén.
Expresa la constante necesidad de fusión y adaptación al entorno. Cada alejamiento supone un nuevo reencuentro en el que todas las partes producen nuevas resonancias que se entremezclan en melodías inesperadas.